7 de julio de 2010

amar y ser amados



Todos llevamos dentro, muy adentro, en lo más hondo de nuestro ser, dos ansias incontenibles: el ansia de amar y, más aún, el ansia de ser amados. Somos AMOR porque Dios, que es amor, nos ha hecho semejantes a Él y, más que nada, nos ha hecho semejantes a Él en el amor.

El amor es sentimiento y es donación. Es conquista, es entrega y es posesión. Y todo eso junto, al ser disfrutado, crea en la persona una satisfacción tan especial, tan honda y única, que puede ciertamente sentirse, experimentarse y gozarse, pero resulta imposible quererla explicar.

Jesucristo dijo de Sí mismo que, al ser levantado de la tierra en la cruz, atraería todas las miradas y todos los corazones hacia Sí. Además, no se avergonzó de manifestar sus ansias de amor, cuando dijo a los apóstoles, horas antes de morir: - ¡Permaneced en mi amor!... (Juan 15,9) Jesucristo daba amor, al morir por todos. Pedía amor, en justa correspondencia. Y aseguraba que tendría amor, que sería un verdadero conquistador de corazones...

Amar es un compromiso serio. ¿A quién amamos? ¿Cómo hemos de amar? ¿De qué manera hay que manifestar el amor del corazón?...

Al formular estas preguntas, nuestra imaginación y nuestro pensamiento se encaminan por muchas direcciones, todas buenas, todas legítimas. Porque hablamos de los amores más puros que pueden existir. Podríamos hablar de esos amores humanos tan bellos y tan necesarios. Pero ahora dirigimos la mirada solamente a Dios, que es el que garantiza la legitimidad de todos esos amores.

Amar a Dios, a quien no se ve, parece que puede ser una cosa difícil. Mejor dicho, parece que puede ser algo real, sí, pero que nunca llegará a ilusionarnos, porque no sentimos nada. Decirle a Dios: ¡Te amo! ¡Te quiero!, puede dejarnos indiferentes y hasta fríos... Pero, no. Amar directamente a Dios es una experiencia mística propia de todo cristiano. Le decimos a Dios ese ¡Te amo! y se nos esponja el corazón.

Porque ese amor no nos nace espontáneamente a nosotros. Es algo que nos viene del mismo Dios. Seríamos incapaces de hacerlo por nuestra cuenta, si el Espíritu Santo no nos pusiera ese sentimiento en el corazón, y no fuera Él quien nos dictara esas palabras. Nuestra oración puede consistir en muchas expresiones del alma que habla con Dios. Todas son buenas y todas nos santifican. Pero la oración alcanza las alturas más subidas cuando el alma se derrama ante Dios exteriorizando lo que el Espíritu Santo nos dicta como lo más sublime que podemos decir: ¡Dios mío, te amo!... ¡Jesús, te quiero!...

Este amor directo a Dios no roba nada a los otros amores. Al revés, los purifica, los hace mucho más auténticos, los asegura convirtiéndolos en permanentes. El amor, todo amor legítimo, viene de Dios y lleva a Dios. El amor, entonces, informa la vida entera. Y nos hace eso: amadores y amados. Total, como Jesucristo, como el mismo Dios. Fuente: Riial

Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Dt. 6:5

A los que me aman, les correspondo; a los que me buscan, me doy a conocer. Pr. 8:17

Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado. Rom. 5:5

Y pido que, arraigados y cimentados en amor, puedan comprender, junto con todos los santos, cuán ancho y largo, alto y profundo es el amor de Cristo; en fin, que conozcan ese amor que sobrepasa nuestro conocimiento, para que sean llenos de la plenitud de Dios. Efesios 3:17-19

Si alguien reconoce que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios. Y nosotros hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor. El que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. 1 Juan 4:15-16

25 de junio de 2010

Vendrá la alegría



Hay personas que anhelan que llegue la noche para ir a descansar, otros quisieran evitarla porque es el momento en que están solos y vienen a su mente pensamientos que los atormenta.

La noche es sinónimo de oscuridad, final del día, donde mora el silencio, donde todo cesa. La noche es linda, cuando tiene estrellas, cuando la luna está en todo su esplendor. Pero qué de esas noches sin luna y sin estrellas, todo alrededor toma otra apariencia. Porque sólo hay oscuridad y hasta puede provocar miedo, porque no distinguimos lo que hay a nuestro alrededor.

Sabes, allí en esa oscuridad de tu vida, donde piensas que la noche se alarga y alarga y no termina, entonces viene el lloro, el lamento, la tristeza. El lloro por la enfermedad (porque sientes que ya no puedes más), el lloro por tus fracasos por tus frustraciones porque tratas y tratas y como que no avanzas en eso que quieres y anhelas, no pasas de la orilla y te lamentas. El lloro porque te sientes solo o sola, piensas que nada ni nadie entienden tus luchas, tu situación. El lloro por tu necesidad por esa necesidad que no ha sido suplida en tu vida. El lloro por no entender lo que pasa a tu alrededor o dentro de ti. El lloro por ese problema que te agobia y oprime porque no le ves solución ni salida. El lloro por esa hija o hijo rebelde o apartado, por ese esposo o esposa, por esa madre o padre o por otro ser querido que te preocupa, pero es de noche y no ves con claridad. Y en tu lamentación y lloro te vence el cansancio por tanto pelear, por tanto esperar, por tanto llorar.

Te duermes sumergido en tu situación, en tu conformismo, te duermes en el sueño de tu pobreza física, emocional o espiritual, te duermes en el sueño de la derrota. Sí, dices: ¿Qué voy hacer?, ya nada puedo hacer…claro nosotros nada podemos hacer, el que hace todo es Él, Él con Su poder. Pero en esa noche tan oscura, tan llorada, tan agotadora, extenuante, Dios quiere consolarte, pero no lo escuchas… Sólo oyes tu lamento, tus gritos, tus reclamos, hasta dormirte en tu baño de lágrimas, de dolor.

Pero ¿Sabes algo? Yo tengo noticias para ti, ya amaneció, ya es de día, ya se fueron las tinieblas, y quizás dices: ¿Y? Bueno que en la Palabra de Dios dice: A la mañana vendrá la alegría. Ya la noche pasó, no más oscuridad en tu vida, ahora hay luz, hay claridad, ya puedes ver mejor las cosas a tu alrededor, no más temor, no más frustración, no más lloro, no más lamento…porque viene la alegría, viene Su gozo. Dice en Su Palabra que el gozo del Señor mi fortaleza es, en Su gozo ÉL nos fortalece, viene Su misericordia en tu vida; porque son nuevas cada mañana, son frescas o sea que esa mañana está cargada, repleta de bendiciones para ti. Ese sentimiento de derrota se va, porque el día trae energía, vitalidad, salud para ti, paz…

Ya amaneció, pero lamentablemente hay algunos que no se dan por enterados, es de día pero ellos todavía están en ese sueño de lamentos y lloro… pero yo te digo: ¡Despierta! Hay gozo para ti, hay victoria para ti, hay salud para ti, Él te suple, te bendice, te llena, Él contesta esa petición, El resuelve ese problema o dificultad, Él liberta a ese ser querido que está atado…

¡Despierta! , ya pasó la noche, la tristeza, el dolor….. No importa cuan larga, tediosa, angustiosa, horrible haya sido la noche, disfruta la mañana que te da el Señor, llena de Su alegría… En la mañana además de venir la alegría, con fortaleza, llena de Su misericordia, también está llena de rocío. Como el rocío desciende sobre la hierba y no queda ni un solo rinconcito que no sea mojado o empapado por el, así Dios a través de su Santo Espíritu quiere impregnarnos de Su poder, de Su presencia, para refrescar tu vida. El Señor busca saturar todo nuestro ser con el rocío del cielo...

¿Todavía es de noche en tu vida? Estás sumergido en ese sueño tormentoso… Quizás porque no has abierto tus ojos para ver que ya la mañana llegó, ya amaneció, así que despierta y recibe la alegría, la fortaleza, Su misericordia y el rocío del Señor.

“Por la noche durará el lloro y a la mañana vendrá la alegría”. “Has cambiado mi lamento en baile, desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría”. Salmo 30:5;11

Fuente: el alma dulce

23 de junio de 2010

La verdadera felicidad


Dios mío, tú eres mi Dios.
Con ansias te busco
desde que amanece,
como quien busca una fuente
en el más ardiente desierto.

¡Quiero verte en tu santuario,
y contemplar tu poder y tu grandeza!
Más que vivir,
prefiero que me ames.
Te alabaré con mis labios.
¡Mientras viva te alabaré!

¡Alzaré mis manos para alabarte!
¡Con mis labios te alabaré
y daré gritos de alegría!
¡Eso me dejará más satisfecho
que la comida más deliciosa!

Me acuesto y me acuerdo de ti;
durante toda la noche
estás en mi pensamiento.
¡Tú eres quien me ayuda!
¡Soy feliz bajo tu protección!
¡A ti me entrego por completo,
porque tu gran poder es mi apoyo!

Salmo 63 (Traducción en lenguaje actual)

22 de junio de 2010

Dulce Oración



Dulce rincón
Que revela tu faz
Hermosa oración
Donde inunda tu Paz.

Placer matutino
Que embriaga de Dios
Y vuelvo a ser niña
Cuando escucho tu voz

Preciosas noticias
recibo señor,
con tus caricias
Me lleno de amor.

Me trae el perdón
Envuelve mi ser
Cuan dulce oración
Donde vuelvo a nacer.

Poema de Patricia Olivera

6 de junio de 2010

Tu Amor



Tu amor, Señor, llega hasta los cielos;
tu fidelidad alcanza las nubes.
Tu justicia es como las altas montañas;
tus juicios, como el gran océano.
Tú,
Señor, cuidas de hombres y animales;
¡cuán precioso, oh Dios, es tu gran amor!
Todo ser humano halla refugio
a la sombra de tus alas.
Se sacian de la abundancia de tu casa;
les das a beber de tu río de deleites.
Porque en ti está la fuente de la vida,
y en tu luz podemos ver la luz. Salmo 36:5-9

31 de mayo de 2010

Tu vida en la mía


¿Qué hiciera Señor yo aquí
si no te tuviera a ti?
Mi vida, triste sería
sin tu amor y compasión
sin tu cariño y perdón
y tu eterna compañía.

¿Qué hiciera Señor yo aquí?
¿Y cómo podría vivir
sin disfrutar cada día,
la preciosa salvación
y el sublime galardón
que en mi alma tú pondrías?

Si no estuvieras aquí,
muy cerquita, junto a mí,
caminar, yo no sabría.
Sin tu sabia dirección
errante anduviera yo
por este mundo, sin guía.

¿Cómo pudiera dormir
sin mi sueño a ti rendir?
¿Cómo descansar podría
sin hablar contigo, Dios
sin implorar tu perdón,
por la noche y por el día?

Siembra pues. Señor en mí,
pasión en servirte a ti,
y que no pase ni un día
sin hablarte en oración
sin tener tu bendición;
pues eres Tú mi alegría.

Por eso, vengo ante ti,
para que quites de mí,
todo lo que estorbaría
a esa hermosa relación
y una bella comunión,
como es tu vida... en la mía.

Verso de Antonio Torres Villén

24 de mayo de 2010

Narración Personal de Jonathan Edwards


Caminé solo en los pastos de mi padre, por un lugar solitario para tener un tiempo de contemplación. Y al ir caminando allí, y mirando hacia el cielo y las nubes, me vino a la mente una dulce sensación de la gloriosa majestad y gracia de Dios que no sé cómo expresar. Me pareció ver ambas en una dulce unión; majestad y mansedumbre unidas, fue dulce y apacible, y santa también; y una inmensa dulzura, una nobleza alta, grande y santa.


El aspecto de todo quedó alterado: Parecía que había ahí una calma, una dulce mirada o apariencia de la gloria divina, sobre casi todas las cosas. La excelencia de Dios, su sabiduría, su pureza y su amor, parecían estar en todo: en el sol, la luna, y las estrellas; en las nubes y en el cielo azul, en la hierba, las flores, y los árboles, en el agua y en toda la naturaleza... que se me quedaba grabada por largo tiempo en la mente. Frecuentemente me sentaba a contemplar la luna durante largo tiempo, y en el día pasaba mucho rato mirando las nubes y el cielo, para contemplar la dulce gloria de Dios en estas cosas; mientras tanto, iba cantando en voz baja mis meditaciones del Creador y Redentor.

Fuente: Personal Narrative de Jonathan Edwards.

17 de mayo de 2010

Me basta



Sólo me basta Señor

Tu Gracia en mí derramada,

Como un perfume preciado

Que por amor tú me has dado

Y así, mi vida inundada...


... Se siente cuando yo miro

Tu gloria cada mañana,

Y en la noche cuando el Sol

Se ha puesto, sigue tu amor

Iluminando mi cama.


Me basta que tú me mires

Al levantarme en el alba,

Y que tu gloria me llene

De esa luz, que de ti viene

Y que penetra en mi alma.


Me basta la dependencia

Que de ti, tiene mi vida,

Esperando como el niño

De la madre su cariño

Hasta tu pronta venida.


Me basta con esperarte,

Y con sentir tu presencia,

Y por la noche escucharte

Y en oración a ti hablarte

Sintiendo en mí, tu paciencia.


En esta noche, y a solas,

Quiero venir ante ti,

Y mañana al despertarme

Quiero en tus ojos mirarme

Y que te fijes en mí. Amén

Verso de Antonio Torres Villén

30 de abril de 2010

La decisión



Todo está en silencio. Es temprano. Mi café está caliente. El cielo aún está negro. El mundo sigue durmiendo, el día se aproxima. En pocos momentos llegará el día. Se acercará rugiendo por la vía al levantarse el sol. La quietud de la madrugada, se tornará en el ruido del día. La calma de la soledad se reemplazará por el golpeteo rítmico del paso de la raza humana.

Al refugio de la temprana mañana, lo invadirán las decisiones que deban tomarse y las obligaciones que deban cumplirse. Durante las próximas doce horas quedaré expuesto a las exigencias del día. Ahora es el momento en que debo tomar una decisión. Por causa del Calvario, tengo la libertad de decidir. Así que decido.

Elijo el amor...

Ninguna ocasión justifica el odio; ninguna injusticia autoriza la amargura. Elijo el amor. Hoy amaré a Dios y lo que Dios ama. Elijo el gozo... Invitaré a mi Dios para ser el Dios de la circunstancia. Rehusaré la tentación de ser cínico... la herramienta del pensador perezoso.

Rehusaré considerar a las personas como menos que seres humanos, creados por Dios. Rehusaré ver en los problemas algo menos que una oportunidad de ver a Dios. Elijo la paz... Viviré habiendo sido perdonado. Perdonaré para que pueda vivir. Elijo la paciencia... Pasaré por alto los inconvenientes del mundo.

En lugar de maldecir al que ocupa el sitio que me corresponde, lo invitaré para que así lo haga en lugar de quejarme porque la espera es demasiado larga, agradeceré a Dios por un momento para orar. En lugar de cerrar mi puño ante nuevas tareas asignadas, las encararé con gozo y valor.

Elijo la amabilidad... seré amable con los pobres, pues están solos. Amable con los ricos, pues tienen temor. Y amable con los malvados, pues de tal manera me ha tratado Dios.

Elijo la bondad... Prefiero estar sin un peso, antes que aceptar uno de manera deshonesta. Prefiero ser ignorado antes que jactarme. Prefiero confesar antes que acusar.

Elijo la fidelidad... Hoy guardaré mis promesas. Mis acreedores no se lamentarán de su confianza. Mis asociados no cuestionarán mi palabra. Mis hijos nunca tendrán temor de que su padre no regrese a casa.

Elijo la mansedumbre... Nada se gana por la fuerza. Elijo ser manso. Si levanto mi voz, que sólo sea en alabanza. Si cierro mi puño, que sólo sea en oración. Si hago exigencias, que sólo sean a mí mismo. Elijo el dominio propio... Soy un ser espiritual.

Luego de que haya muerto éste cuerpo, mi espíritu remontará vuelo. Me niego a permitir que lo que se va a podrir, gobierne lo eterno. Elijo el dominio propio, sólo me emborracharé de gozo. Sólo me apasionará mi Fe. Sólo Dios ejercerá influencia sobre mí.

Amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio. A éstos encomiendo mi día. Si tengo éxito daré gracias. Si fallo, buscaré su gracia. Y luego cuando éste día haya acabado, pondré mi cabeza sobre la almohada y descansaré.

Fuente: Tomado del libro Cuando Dios susurra tu nombre de Max Lucado.

22 de abril de 2010

Pedí a Dios



Pedí a Dios fuerzas para alcanzar el éxito, y me hizo débil para obedecer con humildad.

Pedí a Dios salud para hacer cosas grandes, y me hizo frágil para hacer cosas mejores.

Pedí riquezas para ser feliz, y me dio pobreza para hacerme sabio.

Pedí poder para obtener elogio de los hombres, y me dio debilidad para sentir la necesidad de Dios.

Pedí todas las cosas para disfrutar de la vida, y me dio vida para disfrutar de todas las cosas.

No recibí nada de lo que pedí, pero todo lo que había esperado.

Casi a pesar de mí, obtuve lo que pedí sin expresarlo y soy entre los hombres el más abundantemente bendecido.

Fuente: Un soldado de la Confederación de Oración http://www.historyaddict.com/CSPrayer

Busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. Mateo 6:33.

Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres. Colosenses 3:23

Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón. Salmo 37:4

21 de abril de 2010

El mundo necesita


Hombres y mujeres que no puedan ser comprados; cuya palabra sea su garantía; que pongan su carácter por encima de su riqueza; que posean opiniones y voluntad para el bien común; que sean más grandes que sus vocaciones; que no vacilen en correr riesgos; que no pierdan su individualidad en medio de la multitud; que sean tan honrados en las cosas pequeñas como en las grandes; que no transijan con lo malo; que no se avergüencen ni tengan temor de defender la verdad, aunque sea impopular, que puedan decir "No" con énfasis, aunque el resto del mundo diga "Si"; que no digan que ellos lo hacen "porque todos los demás lo hacen". Que sean leales a sus amigos, cuando reciben buenos o malos informes de ellos, tanto en la adversidad como en la prosperidad; que no crean que la astucia, el disimulo y la terquedad son las mejores cualidades para alcanzar el éxito. El mundo necesita hombres y mujeres que aman a Dios y le siguen. Anónimo.

17 de abril de 2010

Puede el hombre vivir sin Dios?


Contrario a lo que han afirmado los ateos, estetas, y epicúreos a través de los siglos, el hombre no puede vivir sin Dios. El hombre puede tener una existencia mortal sin reconocer a Dios, pero no sin Dios.

Como el Creador, Dios originó la vida humana. Decir que el hombre existe independientemente de Dios, es como decir que un reloj puede existir sin un relojero que lo fabricara, o que un escrito pueda existir sin un escritor. Debemos nuestra existencia al Dios a cuya imagen fuimos hechos. (Génesis 1:27). Nuestra existencia depende de Dios, ya sea que reconozcamos Su existencia o no.

Como el Sustentador, Dios continuamente confiere vida (Salmo 104:10-32). Él es la Vida (Juan 14:6), y toda la creación subsiste por el poder de Cristo (Colosenses 1:17) Aún aquellos que rechazan a Dios, reciben su sustento de Él: “que hace salir Su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos”. (Mateo 5:45) Pensar que el hombre pueda vivir sin Dios es suponer que un girasol pueda vivir sin luz o una rosa sin agua.

Como el Salvador, Dios da vida eterna a aquellos que creen. En Cristo hay vida, quien es la luz de los hombres (Juan 1:4). Jesús vino para que pudiéramos tener vida en abundancia (Juan 10:10). A todos los que ponen su confianza en Él, se les ha prometido vivir una eternidad con Él (Juan 3:15-16). Para que el hombre viva “realmente viva” debe conocer a Cristo (Juan 17:3).

Sin Dios, el hombre solo tiene una vida física. Dios les advirtió a Adán y Eva, que el día que ellos lo rechazaran, ciertamente morirían (Génesis 2:17). Como sabemos, ellos sí desobedecieron, pero no murieron físicamente ese día; sino que murieron espiritualmente. Algo dentro de ellos murió, la vida espiritual que habían conocido, la comunión con Dios, la libertad de gozar de Su presencia, la inocencia y pureza de sus almas.

Hay algunos que rechazan a Dios cuyas vidas están llenas de alegría y diversión. Su búsqueda carnal parece haber producido una existencia gratificante. La Biblia dice que hay cierta medida de deleite que se obtiene del pecado (Hebreos 11:26). El problema es, que éste es temporal; la vida en este mundo es corta (Salmo 90:3-12). Tarde o temprano, el hedonista, como en la parábola del hijo pródigo, encuentra que el placer mundano es insostenible (Lucas 15:13-15).

Sin embargo, no todo el que rechaza a Dios es un libertino. Hay mucha gente no salva, que aún así viven vidas sobrias y disciplinadas, vidas plenas y felices. La Biblia presenta ciertos principios morales, que benefician a todos en este mundo: fidelidad, honestidad, autocontrol, etc. Proverbios 22:3 es un ejemplo de tal verdad general. Pero, de nuevo, el problema es que, sin Dios, el hombre solo tiene este mundo. Pasar por esta vida tranquilamente no es garantía de que estemos listos para la vida después de ésta. Ver la parábola del agricultor rico en Lucas 12:16-21, y el encuentro de Jesús con el joven rico en Mateo 19:16-23.

Sin Dios, el hombre está incompleto, aún en su vida mortal. Thomas Merton remarcó que el hombre no está en paz con sus semejantes, porque no está en paz consigo mismo, y que él está inquieto consigo mismo, porque no tiene paz con Dios.

La búsqueda del placer por el placer mismo, es señal de confusión interior, sin embargo, ésta es la fachada epicúrea de felicidad. Los buscadores de placeres a través de la historia, han encontrado una y otra vez que las diversiones temporales de la vida dan paso a una desesperación más profunda. Es difícil sacudirse la fastidiosa sensación de que algo está mal. El rey Salomón se entregó a la búsqueda de todo lo que este mundo tiene que ofrecer, y escribió sus resultados en el libro de Eclesiastés.

Salomón descubrió que el conocimiento, por sí mismo, es vano (Eclesiastés 1:12,18). Encontró que el placer y la riqueza son vanas (2:1-11), el materialismo es vanidad (2:12-23), y las riquezas son efímeras (capítulo 6).

Salomón concluyó que la vida es regalo de Dios (Ec. 3:12-13) y que la única manera sabia de vivir es en obediencia a Dios: El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda Sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala. (Ec.12:13-14).

En otras palabras, hay más por qué vivir que la dimensión física. Jesús enfatizó este punto cuando dijo: “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. (Mateo 4:4). No es el pan (material) sino la Palabra (el espiritual) lo que nos mantiene vivos. Blaise Pascal lo puso de esta manera: “Es en vano, oh hombres, que busquen dentro de ustedes mismos la cura para todas sus miserias”. El hombre solo puede encontrar vida y plenitud cuando reconoce a Dios.

El hombre es una creación única. Dios ha puesto el sentido de la eternidad en nuestros corazones (Eclesiastés 3:11), y ese sentido del destino eterno solo puede encontrar su realización en Dios Mismo.

Fuente: www.ungidos.com

30 de marzo de 2010

Mensaje de amor


La vida de Leonard Knight es hablarle al mundo del Amor de Dios por medio del arte. A pesar de las circunstancias y carencias, Leonard vive alegre, con el corazón lleno de fe y buenas noticias para sus visitantes. Su amor por el Señor lo llevó a crear la obra “Salvation Mountain”. Un homenaje a Dios con un mensaje para el mundo simple pero poderoso: Dios es amor.


Él vive de manera sencilla sin electricidad, ni agua corriente, gas, teléfono, calefacción, aire acondicionado, o cualquiera de las otras cosas que muchos de nosotros damos por sentado. Y aun así.. "él es un hombre muy feliz, es el hombre mas amable, genuino, humilde, amigable y sincero que he conocido” dice Bob Sims el webmaster de la pagina oficial de Salvation Mountain.


Leonard ha dedicado su vida entera al Señor y ha logrado su objetivo de difundir la palabra de Dios en gran manera. El lugar esta cubierto de mensajes cristianos y citas de la Biblia: Dios es amor; Jesús te ama, ámalo; Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna, Juan 3:16; Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie llega al Padre sino por mí —Jesús, Juan 14:6; eres amado por Dios; Hechos 2; Sagrada Biblia; Arrepiéntase y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados y recibirán el don del Espíritu Santo, Hechos 2:38; salvación; Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego, Mateo 3:11; Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo, Apocalipsis 3:20; Dios nunca falla.


La esperanza de Leonard es que por medio de la palabra de Dios, el mensaje de amor sea visto en todo el mundo y que todas las personas en todas partes se muestren más amor y compasión por sus semejantes. Él realmente cree el amor es la respuesta a una existencia pacífica y armoniosa.


En Mayo del 2002 Salvation Mountain fue introducido en el Registro del Congreso de los Estados Unidos como un tesoro nacional. La obra Leonard Knight es entonces un gran proyecto de arte público destinado a enviar el mensaje del amor de Dios para el mundo.
El grupo de rock cristiano Third Day se inspiró en Salvation Mountain para crear la portada del álbum "Revelation". La portada es una interpretación artística de la creación de Leonard compuesto por los títulos de las canciones del álbum. La película “Into the Wild” dirigida por Sean Penn y la película "Automorphisis" por Harrod Blank. Registran imágenes de Salvation Mountain y de el mismo Leonard Knigh.



Esta es la historia de un hombre muy enamorado y dedicado a la difusión de “Dios es amor”. La mayor parte de los esfuerzos de nuestra vida palidecen en compasión.

Fuentes: Web Oficial http://www.salvationmountain.us/

26 de marzo de 2010

Sabiduría de lo alto



Se dice que los años traen sabiduría, pero yo creo que solo a aquellos que en la adversidad le permiten a Dios obrar y así aprender lecciones que los llevan a ser sabios, pero la sabiduría de lo alto es irrelevante a la edad, solo se obtiene a través de una relación con Dios, en Su palabra. Los logros de un científico Ingles quien formuló la ley de la gravitación y del movimiento, son muy conocidos, pero, poco conocido es el hecho de que él pasó más tiempo estudiando la Biblia que estudiando las estrellas. “Hay marcas más seguras de autenticidad en la Biblia que en cualquier historia profana. Todos mis descubrimientos han sido hechos en respuesta a la oración. Yo puedo tomar mi telescopio y mirar millones de millas en el espacio, pero prefiero irme a mi cuarto y en oración estar más cerca de Dios y del Cielo que cuando me ayudo por todos los telescopios de la tierra”. Newton.

"He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría” (Salmo 51:6)

Fuente:www.amoreterno.org

23 de marzo de 2010

¿Qué quieres?


¿Qué quiero, mi Jesús?...Quiero quererte,
quiero cuanto hay en mí del todo darte
sin tener más placer que el agradarte,
sin tener más temor que el ofenderte.

Quiero olvidarlo todo y conocerte,
quiero dejarlo todo por buscarte,
quiero perderlo todo por hallarte,
quiero ignorarlo todo por saberte.

Quiero, amable JESUS, abismarme
en ese dulce hueco de tu herida,
y en sus divinas llamas abrasarme.
Quiero, por fin, en Tí transfigurarme,
morir a mí, para vivir tu vida,
perderme en Tí, JESUS, y no encontrarme.

Poema de Calderon de la Barca