8 de marzo de 2010

Buscando a Dios



A Dios hay que buscarle
en el verso de la vida,
en la vida sigilosa
y en los latidos del alma.

Dios se halla en la pureza
del cielo y en el culto
a la verdad más nívea,
y en la luz más etérea
del eterno y cautivo verso.

Porque...
por amor, Dios creó al mundo,
y del mundo es su Señor,
manantial de orden moral,
río de alegría y mar de gozos.

A Él se llega
con las manos inocentes
y el corazón limpio,
con los labios abiertos
al lenguaje de la autenticidad,
con el abecedario de la entrega
a los últimos
y con los bolsillos vacíos.

Sólo Dios nos ama
con un amor alto y vivo,
comprensivo y paciente,
como un Padre amoroso,
que no tiene otro compás,
que la compasión y la piedad.

La mano de Dios,
es una mano que perdona,
y una voz que es camino,
y un camino que es esperanza.
Sólo hay que seguirle y abrazarle.

Poema de Víctor Corcoba
Buscando a Dios

Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. Stg. 4:8

—Señor, no sabemos a dónde vas, así que ¿cómo podemos conocer el camino? 
—Yo soy el camino, la verdad y la vida —le contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí. Jn. 14:5-6

Pero si desde allí buscas al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, lo encontrarás. Dt. 4:29

No hay comentarios.: