28 de junio de 2011

Pasión por Dios en medio de las tribulaciones



La vida de David Brainerd es un fuerte y poderoso testimonio a favor de la verdad de que Dios puede usar a los santos débiles, enfermos, desalentados, abatidos, solitarios y llenos de luchas que claman a Él día y noche, y de hecho los usa a fin de realizar cosas maravillosas para su gloria. Sus aflicciones tienen gran fruto.

Brainerd era atormentado una y otra vez por un desánimo lleno de desesperación. Y es de maravillarse que sobreviviera y siguiera adelante con todo. Él mismo afirmaba que había sido así desde muy joven. Sin embargo, decía también que había una diferencia entre las depresiones de las que sufría antes de su conversión, y después de ella. Después de su conversión, parecía haber una roca de amor debajo de él que lo había escogido, y lo sostenía, de tal forma que en sus momentos más oscuros pudo seguir sosteniendo que Dios es veraz y bueno, aunque no lo pudo sentir durante una temporada.

Le doy gracias a Dios por el ministerio de David Brainerd en mi propia vida: su pasión por la oración, su banquete espiritual de ayuno, la dulzura de la Palabra de Dios, la perseverancia sin tregua a través de las dificultades, el enfoque incansable en la gloria de Dios, la dependencia total de la gracia, el descanso definitivo en la justicia de Cristo, la búsqueda de los pecadores que perecen, la santidad durante el sufrimiento, la fijación de la mente en lo que es eterno, y el llegar a un buen final sin maldecir la enfermedad que acabó con él a los veintinueve años. Con todas sus debilidades, desequilibrios y pecados, me encanta David Brainerd.

Por: John Piper.

Libro: La Sonrisa escondida de Dios

"Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor" Ro. 8. 37-39

10 de abril de 2011

Gracia sublime ♥



Gracia sublime...
Estaba perdida pero he sido encontrada...
Mis cadenas fueron quitadas, me hizo libre
Mi Dios, mi Salvador me rescató

Por su gracia son justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo Jesús efectuó. Rom. 3.24

Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte. Efe. 2.8-9


Historia del himno:

15 de febrero de 2011

El testimonio de Jerry


Estoy convencido de que el corazón de Dios es atraído hacia aquellos que se agarran firmemente de su fe en los momentos de desesperación. Con cuánta ternura él debe mirar a los que han perdido a un querido hijo o hija. Cómo se compadece él de los que padecen de deformidades y enfermedades físicas permanentes. Esta identificación del Señor con las aflicciones de la humanidad es uno de los temas principales en la Biblia. A menudo, pienso en un joven que está en los primeros años de la adolescencia, al cual el doctor Tony Campolo describió en uno de sus mensajes. Este muchacho, se llama Jerry, y desde que nació ha padecido de parálisis cerebral. Jerry camina y habla con mucha dificultad, sin embargo, fue a un campamento cristiano de verano donde el doctor Campolo era el orador principal. Desde el primer día era evidente que Jerry sería rechazado por los otros jóvenes, quienes inmediatamente se prepararon para establecer una jerarquía de poder social. Surgió un “grupo de los populares”, como siempre ocurre, compuesto mayormente de los muchachos bien parecidos y muchachas lindas. Eran demasiado sofisticados y egoístas para perder el tiempo con un inválido, con un perdedor como Jerry. También trataban mal a los demás marginados, los jóvenes cuyos sentimientos habían sido heridos por otros, y los que carecían de confianza en si mismos. Esos muchachos no tenían ninguna oportunidad de ser parte del grupo.

Toda la semana, el doctor Campolo observó cómo Jerry luchaba tratando de encontrar su lugar entre los demás. Presenció escenas que eran verdaderamente crueles. Los muchachos populares se burlaban se su manera de caminar y hablar. Imitaban su forma dificultosa de hablar, diciendo: “Aaaa… quééé… hoooraaa… ess… laaa… claaaseee… deee… traaabaaajooosss… maaanuuuaaaleeesss?” Entonces, todos se reían histéricamente como si Jerry fuera sordo. En otras ocasiones, huían de él como la peste. El doctor Campolo dijo que nunca ha odiado a nadie, pero que en esos momentos estuvo muy cerca de hacerlo, al ver lo que esos adolescentes insensibles y crueles estaban haciéndole al espíritu de alguien que ya había sufrido mas de la cuenta.

La ultima mañana de las reuniones en el campamento de verano, se llevó a cabo un servicio durante el cual se invitó a los alumnos a que dieran su testimonio acerca de lo que Jesucristo había significado para ellos. Uno a uno, los más destacados fueron al micrófono: los atletas, las muchachas que dirigían los vítores en los juegos deportivos, y los muchachos populares. Todos dijeron sus pequeños discursos estereotipados, pero no hubo ningún poder en sus testimonios. Sus palabras eran vanas.

Entonces, mientras el doctor Campolo estaba sentado en la plataforma, se quedó sorprendido al ver que Jerry venía caminando por el pasillo desde la parte de atrás del auditorio. Los otros alumnos lo vieron también, y comenzaron a murmurar y a señalar con el dedo. Entonces, se oyeron unas cuantas risitas a lo largo de toda la muchedumbre. Jerry se acercó a la plataforma, caminando muy lentamente, y después comenzó a subir los tres escalones que había en unos de los lados, con mucho cuidado y dificultad. Finalmente, llegó hasta el micrófono. Por un momento se quedó allí de pie, mirando a sus compañeros, y entonces dijo con mucho esfuerzo: “Yooo… aaamooo… aaa. Jeeesuuusss… yyy… ééélll… meee… aaamaaa… aaa…mííí”. Después se dio la vuelta, para comenzar su largo viaje de regreso a su asiento.

Campolo dijo que el sencillo testimonio de Jerry sacudió a aquella muchedumbre de adolescentes como una bomba. Su expresión de amor a Dios, a pesar de su incapacidad física y del ridículo de que había sido objeto, reveló el pecado y el egoísmo en las vidas de ellos. Todos empezaron a caminar por los pasillos, yendo hacia un lugar de oración en la parte del frente. El Señor había usado el vocero menos capacitado de entre todos aquellos adolescentes, para llevar a cabo sus propósitos. Por que? Porque Jerry era lo suficientemente firme como para ser su instrumento.

Cuán firme es su fe, y la mía? Le permitiremos al Señor que use nuestra debilidad, nuestra incapacidad, nuestra decepción, nuestra insuficiencia, para llevar a cabo sus propósitos? Adoraremos y serviremos , usted y yo, como Jerry, a este Maestro, aun en medio del sufrimiento? Hemos dejado lugar para la frustración y la imperfección, entre nuestras “expectativas” como seguidores de Jesús?

Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Flp. 4.12-13.

El secreto de Pablo, para estar contento, surge de un principio universal de la naturaleza humana. Consiste en confiar en Dios a pesar de las circunstancias, y no esperar demasiada perfección en esta vida. Viene un día mejor para aquellos cuya fuente de satisfacción es Jesucristo.

Tomado del libro: Cuando lo que Dios hace no tiene sentido Del Dr. James Dobson

6 de febrero de 2011

Lloro de alegría

Padre precioso,
En este momento solo puedo decir que lloro de alegría al meditar en Tu indescriptible inmenso Amor.
Quiero adorarte y darte siempre gracias.
Quiero vivir por siempre en Ti.


Tu amor oh Dios
más alto que los cielos
Tu gracia oh Rey
Tan ancha como el mar
Tu gran poder como una gran montaña
Justo y fiel como el ancho mar

1 de enero de 2011

Volver a empezar




Quiero volver a empezar
Con un corazón sencillo como al principio de conocí
Y recuperar aquel sentir
Cuando mi deseo era vivir toda mi vida para tí
Necesito regresar a lo que viví cuando recibí tu perdón

Quiero volver a empezar otra vez
Y volver a los tiempos de dulce comunión
Y revivir el fuego de nuestro primer amor
Necesito regresar a lo que viví cuando recibí tu perdón
Quiero volver a empezar otra vez.

29 de diciembre de 2010

Gracias Señor


Gracias Padre precioso, te amo, te adoro.
Respondiste mi oración,
me diste una segunda oportunidad.
Soy muy feliz gracias a ti.
Gracias Jesucristo por ser mi Salvador,
Maestro, Guia, Refugio,
gracias por ser mi Gran Amor!


21 de diciembre de 2010

Invocación al Señor



Te invoco, Dios Verdad, principio, origen y fuente de la verdad de todas las cosas verdaderas. Dios Sabiduría, autor y fuente de la sabiduría de todos los que saben. Dios verdadero y suma Vida, en quien, de quien y por quien viven todas las cosas que suma y verdaderamente viven. Dios Bienaventuranza, en quien y por quien son bienaventurados todos los que son bienaventurados. Dios Bondad y Hermosura, principio, causa y fuente de todas las cosas buenas y hermosas. Dios Luz espiritual, que bañas de claridad todo lo que brilla a la inteligencia. Dios, cuyo reino es todo el mundo inaccesible a los sentidos. Dios, que gobiernas los imperios con leyes que se derivan a los reinos de la tierra.

Separarse de Ti es caer; volverse a Ti, levantarse; permanecer en Ti es hallarse firme. Alejarse de Ti es morir, volver a Ti es revivir, morar en Ti es vivir. Nadie te pierde sino engañado, nadie te busca sino avisado, nadie te halla sino purificado. Dejarte a Ti es ir a la muerte, seguirte es amar, verte es poseerte. Para Ti nos despierta la fe, levanta la esperanza, une la caridad. […]

Óyeme, escúchame, atiéndeme, Dios mío, Señor mío, Rey mío, Padre mío, principio y Creador mío, esperanza mía, herencia mía, mi honor, mi casa, mi patria, mi salud, mi luz, mi vida. Escúchame, escúchame, escúchame según tu costumbre, de tan pocos conocida.

Ahora te amo a Ti solo, a Ti solo sigo y busco, a Ti solo estoy dispuesto a servir, porque tú solo justamente señoreas; quiero estar bajo tu jurisdicción. Manda lo que quieras, pero sana mis oídos para oír tu voz, cura y abre mis ojos para ver tus signos; destierra de mí toda ignorancia para que te reconozca. Dime adónde he de dirigir la mirada para verte, y espero hacer todo lo que me mandes. […]

Y mientras lleve la carga de este cuerpo, haz que sea puro, magnánimo, justo y prudente, perfecto amante y conocedor de tu sabiduría, y digno de la habitación y habitante de tu beatísimo reino. Amén, amén.

Fuente: Textos de San Agustín – Invocación al Señor (Soliloquios, libro I, cap. 1).

12 de diciembre de 2010

mi Creador y tu mi dueño



El que cuida de mis sueños,

el guardián de mis momentos...

Poderoso y siempre tierno...

mi Creador y tú mi dueño ♥

25 de noviembre de 2010

Adoremosle!



Que todo lo que respira alabe a Dios, hombres de toda raza, lengua y nación... adoremos y demos gracias a nuestro Precioso Creador


19 de noviembre de 2010

Absorbido en Dios



Tuve los anhelos mas ardientes de Dios que he sentido nunca en la vida. Al mediodía, en mi secreto retiro, no pude hacer nada mas que decirle a mi querido Señor, en una dulce calma, que no tenía ningún deseo excepto Él; nada, sino la santidad; que Él me había dado estos deseos, y solo Él podría darme la cosa deseada. Nunca me pareció estar mas desprendido de mi mismo y tan totalmente consagrado a Dios. Mi corazón se sintió absorbido en Dios la mayor parte del día.

Por la noche tuve tal visión de que el alma era como engrandecida, para contener mas santidad, que me pareció que estaba separada de mi cuerpo. Y entonces luché en agonía por la bendición divina; mi corazón fue atraído en oración hacia algunos amigos cristianos, mas allá de lo que nunca me había acontecido. Me siento diferente ahora de cómo me he sentido antes bajo cualquier goce, mas comprometido para vivir por Dios para siempre.

Fuente: Fragmento Junio 15 del Testimonio personal de David Brainerd.

23 de octubre de 2010

Adoración de corazón


Una mujer samaritana en cierta ocasión discutió con Jesús acerca del mejor tiempo, lugar y estilo de adoración. Jesús le contestó que esos aspectos eran irrelevantes. El lugar de adoración no es tan importante como por qué adoramos y cuánto de nuestro ser le ofrecemos a Dios cuando lo hacemos.

Somos un espíritu que reside en un cuerpo, y él diseñó nuestro espíritu para que pudiéramos comunicarnos con él. La adoración es la respuesta de nuestro espíritu al Espíritu de Dios. «Dios es espíritu, y quienes lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad» Juan 4:24.

Cuando Jesús dijo: «Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma» quería decir que la adoración debe ser auténtica y sentida, de corazón. Cuando adoramos, él mira más allá de nuestras palabras, observando la actitud de nuestro corazón. La Escritura afirma: «La gente se fija en las apariencias, pero yo, (el Señor) me fijo en el corazón» 1 Samuel 16:7.

El mejor estilo de adoración es el que más auténticamente representa nuestro amor a Dios, basado en el trasfondo y la personalidad que Dios nos dio. Si Dios con toda intención nos creó a todos distintos, ¿por qué deberíamos amarlo de la misma manera?.
 Dios quiere que seas tú mismo. El Padre está «buscando personas que, cuando le adoren, sean sencillas y sinceramente ellas mismas cuando se presenten a él».

Fuente: Rick Warren "Una vida con propósito".

7 de octubre de 2010

El niño que le quitó la sed a medio millón de africanos


Ryan Hreljac contaba con 6 años de edad cuando en la escuela en una conversación con su maestra les habló de cómo vivían los niños de África. Se conmovió profundamente al saber que algunos hasta mueren de sed, que no hay pozos de donde sacar agua y pensar que a él bastaba dar unos pasos para que el agua saliera del grifo durante horas.

Ryan preguntó cuánto costaría llevarles agua. La maestra recordó una organización llamada WaterCan dedicada al tema y le dijo que un pequeño pozo podía costar unos 70 dólares. Cuando llegó a su casa fue directo con su madre Susan y le dijo que necesitaba 70 dólares para comprar un pozo para los niños africanos.

Su madre le dijo que debía ganárselos él mismo y le fue poniendo tareas en casa con las que Ryan se ganaba algunos dólares a la semana. Finalmente reunió 70 dólares y pidió a su madre que lo acompañara a la sede de WaterCan para comprar su pozo para los niños de África. Cuando lo atendieron le dijeron que lo que costaba realmente la perforación de un pozo eran 2000 dólares.

Susan le dejó claro que ella no podía darle 2000 dólares por más que limpiara cristales para toda la vida, pero Ryan no se rindió. Le prometió a aquel hombre que volvería…y lo hizo. Contagiados por su entusiasmo, todos se pusieron a trabajar: sus hermanos, vecinos y amigos. Entre todo el vecindario lograron reunir 2000 dólares trabajando y Ryan volvió triunfal a WaterCan para pedir su pozo. En enero del 99…se perforó un pozo en un pueblo al norte de Uganda.

Al día de hoy Ryan, con 19 años de edad, tiene su propia fundación y lleva logrados más de 400 pozos por toda África. Se encarga también de proporcionar educación y de enseñar a los nativos a cuidar de los pozos y del agua. Recoge donaciones de todo el mundo y estudia para ser ingeniero hidráulico. Ryan se ha empeñado con acabar con la sed en África.

Fuente: heroes

11 de septiembre de 2010

Aquel día


Aquel día
En que mi sol se apagaba
Sola corría
De lágrimas inundada
En contra de la vía
Sin importarme nada
Gemía y Gemía
Hasta el aire me asfixiaba.

Aquel día
Sin luz ni esperanza
No veía
La muerte que amenaza...
Tú mi guía
Pusiste tu confianza,
Compañía
Y ternura que me enlaza.

Aquel día
Dejó de ser lamento,
Sólo vida
Con Cristo mi sustento,
Sonreía
Libre de tormento,
Como niña
En los brazos del Maestro.

Poesía-testimonio de Patricia J. Olivera

10 de septiembre - Día Mundial para la Prevención del Suicidio.

31 de agosto de 2010

Dulce fuego en mi corazón



La primera vez que yo recuerdo de esa clase interior de gran deleite en Dios y de las cosas divinas, eso que yo he vivido mucho desde entonces, fue al leer esas palabras en I Timoteo "Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios sea honor y gloria por los siglos de los siglos, amén". Al estar leyendo esas palabras, vinieron a mi alma, y fue como si hubieran derramado en ella, una sensación de la gloria del Divino Ser; una nueva sensación, bastante diferente de cualquier cosa que hubiera experimentado anteriormente. Nunca ninguna de las palabras de la Escritura me habían parecido como estas palabras lo hicieron. Pensé para mí mismo, que excelente era ese Ser!, y qué feliz debería ser yo, si pudiera gozar a ese Dios y ser arrebatado al cielo hasta Él; y estar como si hubiera sido absorbido en Él para siempre. Yo continuaba diciéndolo, y como si estuviera cantando estas Escrituras para mi mismo; y me fui a orar a Dios para que pudiera gozarlo a Él; y oré de una manera bastante diferente a la que estaba acostumbrado con una nueva clase de afecto.


Desde ese momento comencé a tener una nueva clase de comprensión e ideas de Cristo, y la obra de redención, y el camino glorioso de la salvación por medio de Él. Un sentimiento interno, dulce de estas cosas, por momentos, venía a mi corazón; y mi alma era conducida lejos en visiones placenteras y de contemplación. Y mi mente estaba grandemente comprometida a pasar mi tiempo en la lectura y meditación acerca de Cristo, en la belleza y excelencia de su persona, y la amorosa forma de salvación por la gratuita gracia en Él.


Y encontré de tiempo en tiempo una dulzura interior que me elevaba en mis contemplaciones. Esto yo no sé cómo expresarlo de otra manera, que como una quieta y dulce abstracción del alma de todas las preocupaciones de este mundo; y algunas veces una especie de visión, o ideas e imaginaciones de estar solo en las montañas, o en algún paraje solitario, lejos de toda la humanidad, conversando dulcemente con Cristo. Y envuelto y absorbido en Dios. El entendimiento que yo tuve de las cosas divinas, se convertía en repentino avivamiento, como si fuera, un dulce fuego en mi corazón, un ardor en mi alma, eso no se como expresarlo.


Fuente: Memorias de Jonathan Edwards

26 de agosto de 2010

Vale la pena seguir a Dios


Vivimos en un mundo facilista, todo lo queremos rápido y con el menor esfuerzo posible y cuando las cosas se complican y demandan esfuerzo y sacrificio, las abandonamos. Esto lo aplicamos en todas las áreas incluyendo la espiritual. Sin embargo, Dios no prometió que sería fácil, pero si, que valdría la pena. Y vale la pena seguir a Dios, vale la pena buscar hacer su voluntad, vale la pena servirle. Tal vez no llegues a ser rico ni famoso, pero te garantizo, que reinará en tu corazón la paz y al final del camino, cuando mires atrás, verás que valió la pena.

Así que nos regocijamos en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios. Ro. 5:2

Escrito por Rocio Salazar

22 de agosto de 2010

Dios se mueve de manera misteriosa



Dios se mueve de una manera misteriosa
para realizar sus maravillas;
planta sus huellas en el mar
y cabalga sobre la tormenta.

Santos temerosos, cobrad nuevo valor;
las nubes que tanto teméis
están hinchadas de misericordia y se abrirán
con bendiciones sobre vuestras cabezas.

No juzguéis al Señor con vuestros
débiles sentidos,
sino confiad en su gracia;
detrás de una providencia de ceño fruncido
Él esconde un rostro sonriente.

Sus propósitos madurarán con rapidez,
abriéndose hora tras hora;
el capullo tendrá amargo sabor,
pero dulce será la flor.

William Cowper
"God moves in a mysterious way"

Pon tu esperanza en el Señor; ten valor, cobra ánimo; ¡pon tu esperanza en el Señor! Salmo 27:14

Alégrense en la esperanza, muestren paciencia en el sufrimiento, perseveren en la oración. Ro:12-12

Por John Piper

18 de agosto de 2010

De la mano del Señor



El camino para subir la montaña con el Buen Pastor está abierto, a veces nos parece imposible, pero el viaje empieza con el primer paso, así que pongamos nuestra mano firmemente en la de El y subamos. El nos lleva a aguas de reposo, a pastos verdes, restaura nuestra alma a medida que subimos y si caemos, no es fatal porque El nos recoge, nos pone en pie de nuevo y nos ánima con Su amor y cuando el camino sea difícil nos lleva en Sus brazos. La condición es que lo hagamos con un corazón limpio. En el valle la vista es muy diferente a la de la montaña. Allí veremos con más sabiduría y la revelación será más profunda, a medida que confiamos en Su amor, nuestro amor crecerá, nuestro corazón será más compasivo y dispuesto a ayudar a otros en el camino. Subamos, vamos a los lugares altos de la mano del Pastor, pasemos tiempo con El allí y dejemos que Su amor nos ministre, sane, y nos prepare para bajar al valle y ser testigos de Su gloria y tener la fortaleza y sabiduría para trabajar en la extensión de Su Reino.

¿Quién subirá al monte del SEÑOR? ¿Y quién podrá estar en su lugar santo? El de manos limpias y corazón puro; el que no ha alzado su alma a la falsedad, ni jurado con engaño. Salmo 24:3-4

Fuente: Escrito por Rocio Salazar amoreterno.org

15 de agosto de 2010

Con quién estás corriendo?


En esta carrera que cada uno de nosotros corre mientras pasan los años de nuestra vida, muchas veces tropezamos, caemos, sentimos dolor, sufrimientos, frustraciones, temor a seguir adelante, y en ocasiones hasta deseos de darnos por vencidos y no continuar hacia la meta. El apóstol Pablo, al igual que cada uno de nosotros, sufrió y padeció, pero nunca desistió en su empeño de seguir adelante. En su carta a los filipenses, Pablo los exhorta a no desanimarse ante las dificultades diciéndoles: “Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” Filipenses 3:13-14.

El autor de la carta a los Hebreos nos alienta a correr la carrera de la fe y a perseverar hasta el fin siguiendo el ejemplo de aquellos que han ido antes que nosotros. La clave en el éxito de aquellos hombres y mujeres fue la fe. Dice Hebreos 11:1-2: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos”. Tener fe en Dios, confiar en el Señor y su fuerza nos llevará al final de la carrera, a pesar de las dificultades que encontremos en el camino. Jesús dijo a sus discípulos: “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” Juan 16:33. Sólo tenemos que confiar. Cristo nos llevará a la meta, porque él ya corrió esta carrera. El sufrió, fue humillado, avergonzado y torturado, pero llegó a la meta obteniendo la más resonante victoria que se haya producido en toda la historia de la humanidad... “y se sentó a la diestra del trono de Dios”.

Por todo esto debemos correr nuestra carrera con “los ojos puestos en Jesús”. Nuestros esfuerzos no son suficientes. Separados de él, dice Jesús, nada podemos hacer. El es quien nos capacita, nos da la fuerza, la sabiduría, el valor y la persistencia para correr esta carrera exitosamente. Decide hoy cambiar tu estrategia. No continúes corriendo tú solo. Apóyate en Jesús. Busca su rostro diariamente en oración, medita en su palabra, cede a él el control de tu vida. El te llevará hasta la meta que Dios tiene preparada para ti.

“Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios”. Hebreos 12:1-2

Fuente: Dios te habla

Fuente 2: Predica Alcanzar a Cristo por Diego Cardona

13 de agosto de 2010

Glorificar y disfrutar a Dios


Para entender lo que el “cielo” significa, debemos imaginarnos a nosotros mismos perfectamente enamorados de Dios – embriagados, sumergidos, disueltos por esa delicia que, lejos de permanecer reprimida en nosotros… fluye de nosotros incesantemente, una y otra vez en una expresión perfecta y natural. El catecismo escocés dice que el fin principal del hombre es glorificar a Dios y gozar de él para siempre. Pero entonces sabremos que ambos son lo mismo. Para estar totalmente gozoso hay que glorificar dirigidos a glorificarlo a El. Dios nos está invitando a disfrutar de él. - C.S. Lewis.


Ustedes lo aman a pesar de no haberlo visto; y aunque no lo ven ahora, creen en él y se alegran con un gozo indescriptible y glorioso. 1 Pedro 1:8


Señor mi Dios, con todo el corazón te alabaré, y por siempre glorificaré tu nombre. Salmo 86:12