28 de mayo de 2009

Ven como eres!



La fe cristiana está basada en la respuesta amorosa de Dios a sucios pecadores como usted y como yo. No hay nada de estrecho ni elitista de una fe que dice "¡ven como eres!" Charles Spurgeon, un poderoso maestro del cristianismo, lo dijo maravillosamente: "Cuando un hombre se ve completamente perdido y arruinado, cubierto por todas partes del pecado profanador, y sin un lugar libre de contaminación; cuando niega cualquier auto-justificación y se declara culpable delante del Señor, entonces es limpiado a través de la sangre de Jesús, y de la gracia de Dios. Cuando el pecado es visto y sentido, recibe un golpe mortal, y el Señor mira con ojos de misericordia al alma afligida por el pecado.”

Spurgeon continúa: "El pecado llorado y confesado, sin importar lo negro y repugnante, nunca podrá separar a un hombre del Señor Jesús. Quienquiera que venga a Él, no será despreciado. Aunque tan deshonesto como un ladrón, tan impúdica como la mujer que era pecadora, tan fiero como Saulo de Tarso, aunque tan cruel como Manasés, tan rebelde como el hijo pródigo, el gran corazón del Amor mirará al hombre que siente que no hay nada bueno en él, y lo pronunciará limpio, cuando confíe en el Jesús crucificado. Entonces, venid a Él, pobres pecadores cargados, venid necesitados, venid culpables, venid repugnantes y desnudos; No hay inmundicia que valga -- ven como eres."

Los comienzos del cristianismo distan mucho de ser excluyentes o elitistas. El fundamento de la fe cristiana es ¡la gracia abundante, abierta y desmesurada! De hecho, contrariamente a la visión de hoy del cristianismo, Dios no parece ser muy cuidadoso acerca de a quienes llama sus amigos y seguidores. Su gracia, otorgada a través del sacrificio de Su propio Hijo, Jesucristo, ¡es poderosa y maravillosamente inclusiva!

Mike Yaconelli bien lo dijo: "La Biblia está llena de gente cambiada, quienes cambiaron el mundo a su alrededor, personas que fueron prostitutas, asesinos, tramposos, y adúlteros... El por qué Dios nos quiere, nos ama, nos busca y nos persigue, es más que desconcertante. ¡Son las mejores noticias que podríamos escuchar!"

Ahora…piensas que Dios no te puede usar? Piensas que Él solo usa personas perfectamente calificadas? Sin embargo la Biblia nos muestra que muchas personas imperfectas fueron usadas por Dios de manera poderosa. La próxima vez que sintamos que Dios no puede utilizarnos, tan sólo recordemos que...

Adán fracasó, Noé se emborrachó y frente a sus hijos, Abraham era demasiado viejo, Isaac era un soñador, Jacob mintió, engaño a su propia familia, José fue insignificante para sus hermanos, fue maltratado, Moisés tenía problemas al hablar, Gedeón tenía miedo, Sansón usaba el pelo largo y era un mujeriego, Rahab era prostituta, Jeremías y Timoteo eran demasiado jóvenes, sin experiencia, David tuvo una relación ilícita y fue un asesino, Elías tuvo pensamientos suicidas, Isaías era muy mal hablado y predicó desnudo, Jonás desobedeció y huyó de Dios, Noemí era viuda, Job lo perdió todo, Juan el Bautista comía insectos, Pedro negó a Cristo y tenía un carácter impulsivo, Pablo confiaba en su propia justicia y era demasiado religioso, Los discípulos no oraban por dormir, Marta se preocupaba por todo, María Magdalena estaba poseída por demonios, La mujer samaritana tuvo relaciones sexuales con muchos hombres y se había divorciado más de una vez, Zaqueo era muy bajito, Timoteo tenía úlcera y Lázaro estuvo muerto.

“Pero Dios escogió lo insensato del mundo para avergonzar a los sabios, y escogió lo débil del mundo para avergonzar a los poderosos. También escogió Dios lo más bajo y despreciado, y lo que no es nada, para anular lo que es, a fin de que en su presencia nadie pueda jactarse”.
1 Corintios 1:27-29


1 comentario:

Sierva dijo...

Poderosa Reflexion...

Que bendicion es este blog...Felicidades por dejar una enseñansa edificante en este tiempo!

Saludos y bendiciones!