25 de abril de 2012

El Shaddai

Dios también le dijo: —Yo soy Yahveh, “el SEÑOR”. Me aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como El-Shaddai, “el Dios Todopoderoso”, pero a ellos no les revelé mi nombre: Yahveh. Éxodo 6:2-3 (NTV)

Yahveh es una transliteración del nombre propio YHWH, que a veces se traduce «Jehová»; en esta traducción, generalmente, se traduce «el SEÑOR»    
El-Shaddai, que significa «Dios Todopoderoso», es el nombre de Dios que se usa en Gn 17:1; 28:3; 35:11; 43:14; 48:3.
 

24 de abril de 2012

Gracias Dios por este querer


Gracias Señor por este querer que me das.
Querer adorarte y alabarte, querer buscarte,
hablar contigo y conocerte cada día mas,
querer reconocer mis pecados y pedirte perdón,
querer obedecerte y serte fiel, querer agradecerte,
querer morar y abundar en tu Palabra, querer 
permanecer por siempre en tu Espíritu, 
mi Amado Jesucristo, Gracias!

12 de abril de 2012

Himno al Creador

¡Alabemos a nuestro Dios, 
con todas nuestras fuerzas!
Dios mío,
tú eres un Dios grandioso,
cubierto de esplendor y majestad,
y envuelto en un manto de luz.
Extendiste los cielos como una cortina
y sobre las aguas del cielo
pusiste tu habitación.
Las nubes son tus carros de combate;
¡viajas sobre las alas del viento!
Los vientos son tus mensajeros;
los relámpagos están a tu servicio.
Afirmaste la tierra sobre sus bases,
y de allí jamás se moverá.
Cubriste la tierra
con el agua del mar;
¡cubriste por completo
la cumbre de los cerros!
Pero lo reprendiste,
y el mar se retiró;
al oír tu voz de trueno,
el mar se dio a la fuga.

Las aguas subieron a los cerros,
y bajaron a los valles,
hasta llegar al lugar
que les habías señalado.
Tú les pusiste límites
que jamás deben rebasar,
para que nunca más vuelvan
a inundar la tierra.

Dios mío,
tú dejas que los arroyos
corran entre los cerros,
y que llenen los ríos;
en sus aguas apagan su sed
las bestias del campo
y los burros salvajes;
en las ramas cercanas
las aves del cielo ponen su nido
y dejan oír su canto.

Dios mío,
tú, con tu lluvia,
riegas desde el cielo las montañas;
tu bondad satisface a la tierra.
Tú haces crecer la hierba
para que coma el ganado;
también haces crecer las plantas
para el bien de toda la gente:
el pan, que da fuerzas,
el vino, que da alegría,
y el perfume, que da belleza.

Los cedros del Líbano,
árboles que tú mismo plantaste,
tienen agua en abundancia.
En ellos anidan las aves;
en sus ramas habitan las cigüeñas.
En las montañas más altas
viven las cabras monteses,
y entre las rocas
se refugian los conejos.

Tú hiciste la luna
para medir los meses,
y le enseñaste al sol
a qué hora debe ocultarse.
En cuanto el sol se pone,
llega la oscuridad.
Es la hora en que rondan
todos los animales del bosque.
A esa hora rugen los leones,
y te reclaman su comida.
Pero en cuanto sale el sol
corren de nuevo a sus cuevas,
y allí se quedan dormidos.
Entonces nos levantamos
para hacer nuestro trabajo,
hasta que llega la noche.

Dios nuestro,
tú has hecho muchas cosas,
y todas las hiciste con sabiduría.
¡La tierra entera está llena
con todo lo que hiciste!
Allí está el ancho mar,
con sus grandes olas;
en él hay muchos animales,
grandes y pequeños;
¡es imposible contarlos!
Allí navegan los barcos
y vive el monstruo del mar,
con el que te diviertes. 

Todos estos animales dependen de ti,
y esperan que llegue la hora
en que tú los alimentes.
Tú les das, y ellos reciben;
abres la mano, y comen de lo mejor.
Si les das la espalda,
se llenan de miedo;
si les quitas el aliento,
mueren y se vuelven polvo;
pero envías tu espíritu
y todo en la tierra cobra nueva vida.

Dios nuestro,
¡que tu poder dure para siempre!,
¡que todo lo que creaste
sea para ti fuente de alegría!
Cuando miras la tierra,
ella se pone a temblar;
cuando tocas los cerros,
ellos echan humo.

Dios nuestro, 
¡mientras tengamos vida
te alabaremos
y te cantaremos himnos!
Recibe con agrado
nuestros pensamientos;
¡tú eres nuestra mayor alegría!

¡Alabemos a nuestro Dios,
con todas nuestras fuerzas!
¡Sí, alabemos a nuestro Dios!

Salmo 104
(TLA)

26 de septiembre de 2011

Refugio



¡Cuán precioso, oh Dios, es tu gran amor! Todo ser humano halla refugio a la sombra de tus alas. Salmo 36.7

Pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio. ¡Su verdad será tu escudo y tu baluarte! Salmo 91.4

Gracias Señor por tu amor y protección.

18 de agosto de 2011

Criaturas de nuestro Creador



My Father's Garden from Mirko Faienza on Vimeo.

¡Oh Señor, cuán numerosas son tus obras!
¡Todas ellas las hiciste con sabiduría!
¡Rebosa la tierra con todas tus criaturas! Salmo 104.24

31 de julio de 2011

A letter to young artist



Dear Young Artist:

Remember your first love—how much you enjoyed creating as a child. If you ever lose that sense of joy, you will need to reflect on why you lost that spark. Of course, the craft of expression takes much “dying to self” and much discipline. A discipline of any form takes perseverance. But when we are going through a period of training, we must remember the reason for our training. Our journey needs to have a specific direction. Our direction need not be toward being successful and being famous. We need to start from your first love; what we cherish, what we are, and what we value. As T.S. Eliot wrote, “our exploring/Will be to arrive where we started/And know the place for the first time.”

Article at the artist Makoto Fujimori's website.

Essay originally written for Michael Card’s Scribbling in the Sand... Read all here: www.makotofujimura.com/writings/a letter to a young artists

23 de julio de 2011

Viva nuestro Dios!



Habitantes de toda la tierra,

griten con todas sus fuerzas:

¡Viva Dios!

¡Adórenlo con alegría! 


¡Vengan a su templo 


lanzando gritos de felicidad!

Reconozcan que él es Dios; 


él nos hizo, y somos suyos. 


Nosotros somos su pueblo: 


¡él es nuestro pastor, 


y nosotros somos su rebaño!

Vengan a las puertas de su templo; 


¡denle gracias y alábenlo! 


Él es un Dios bueno; 


su amor es siempre el mismo, 


y su fidelidad jamás cambia.

Salmo 100 (TLA)

28 de junio de 2011

Pasión por Dios en medio de las tribulaciones



La vida de David Brainerd es un fuerte y poderoso testimonio a favor de la verdad de que Dios puede usar a los santos débiles, enfermos, desalentados, abatidos, solitarios y llenos de luchas que claman a Él día y noche, y de hecho los usa a fin de realizar cosas maravillosas para su gloria. Sus aflicciones tienen gran fruto.

Brainerd era atormentado una y otra vez por un desánimo lleno de desesperación. Y es de maravillarse que sobreviviera y siguiera adelante con todo. Él mismo afirmaba que había sido así desde muy joven. Sin embargo, decía también que había una diferencia entre las depresiones de las que sufría antes de su conversión, y después de ella. Después de su conversión, parecía haber una roca de amor debajo de él que lo había escogido, y lo sostenía, de tal forma que en sus momentos más oscuros pudo seguir sosteniendo que Dios es veraz y bueno, aunque no lo pudo sentir durante una temporada.

Le doy gracias a Dios por el ministerio de David Brainerd en mi propia vida: su pasión por la oración, su banquete espiritual de ayuno, la dulzura de la Palabra de Dios, la perseverancia sin tregua a través de las dificultades, el enfoque incansable en la gloria de Dios, la dependencia total de la gracia, el descanso definitivo en la justicia de Cristo, la búsqueda de los pecadores que perecen, la santidad durante el sufrimiento, la fijación de la mente en lo que es eterno, y el llegar a un buen final sin maldecir la enfermedad que acabó con él a los veintinueve años. Con todas sus debilidades, desequilibrios y pecados, me encanta David Brainerd.

Por: John Piper.

Libro: La Sonrisa escondida de Dios

"Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor" Ro. 8. 37-39

10 de abril de 2011

Gracia sublime ♥



Gracia sublime...
Estaba perdida pero he sido encontrada...
Mis cadenas fueron quitadas, me hizo libre
Mi Dios, mi Salvador me rescató

Por su gracia son justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo Jesús efectuó. Rom. 3.24

Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte. Efe. 2.8-9


Historia del himno:

15 de febrero de 2011

El testimonio de Jerry


Estoy convencido de que el corazón de Dios es atraído hacia aquellos que se agarran firmemente de su fe en los momentos de desesperación. Con cuánta ternura él debe mirar a los que han perdido a un querido hijo o hija. Cómo se compadece él de los que padecen de deformidades y enfermedades físicas permanentes. Esta identificación del Señor con las aflicciones de la humanidad es uno de los temas principales en la Biblia. A menudo, pienso en un joven que está en los primeros años de la adolescencia, al cual el doctor Tony Campolo describió en uno de sus mensajes. Este muchacho, se llama Jerry, y desde que nació ha padecido de parálisis cerebral. Jerry camina y habla con mucha dificultad, sin embargo, fue a un campamento cristiano de verano donde el doctor Campolo era el orador principal. Desde el primer día era evidente que Jerry sería rechazado por los otros jóvenes, quienes inmediatamente se prepararon para establecer una jerarquía de poder social. Surgió un “grupo de los populares”, como siempre ocurre, compuesto mayormente de los muchachos bien parecidos y muchachas lindas. Eran demasiado sofisticados y egoístas para perder el tiempo con un inválido, con un perdedor como Jerry. También trataban mal a los demás marginados, los jóvenes cuyos sentimientos habían sido heridos por otros, y los que carecían de confianza en si mismos. Esos muchachos no tenían ninguna oportunidad de ser parte del grupo.

Toda la semana, el doctor Campolo observó cómo Jerry luchaba tratando de encontrar su lugar entre los demás. Presenció escenas que eran verdaderamente crueles. Los muchachos populares se burlaban se su manera de caminar y hablar. Imitaban su forma dificultosa de hablar, diciendo: “Aaaa… quééé… hoooraaa… ess… laaa… claaaseee… deee… traaabaaajooosss… maaanuuuaaaleeesss?” Entonces, todos se reían histéricamente como si Jerry fuera sordo. En otras ocasiones, huían de él como la peste. El doctor Campolo dijo que nunca ha odiado a nadie, pero que en esos momentos estuvo muy cerca de hacerlo, al ver lo que esos adolescentes insensibles y crueles estaban haciéndole al espíritu de alguien que ya había sufrido mas de la cuenta.

La ultima mañana de las reuniones en el campamento de verano, se llevó a cabo un servicio durante el cual se invitó a los alumnos a que dieran su testimonio acerca de lo que Jesucristo había significado para ellos. Uno a uno, los más destacados fueron al micrófono: los atletas, las muchachas que dirigían los vítores en los juegos deportivos, y los muchachos populares. Todos dijeron sus pequeños discursos estereotipados, pero no hubo ningún poder en sus testimonios. Sus palabras eran vanas.

Entonces, mientras el doctor Campolo estaba sentado en la plataforma, se quedó sorprendido al ver que Jerry venía caminando por el pasillo desde la parte de atrás del auditorio. Los otros alumnos lo vieron también, y comenzaron a murmurar y a señalar con el dedo. Entonces, se oyeron unas cuantas risitas a lo largo de toda la muchedumbre. Jerry se acercó a la plataforma, caminando muy lentamente, y después comenzó a subir los tres escalones que había en unos de los lados, con mucho cuidado y dificultad. Finalmente, llegó hasta el micrófono. Por un momento se quedó allí de pie, mirando a sus compañeros, y entonces dijo con mucho esfuerzo: “Yooo… aaamooo… aaa. Jeeesuuusss… yyy… ééélll… meee… aaamaaa… aaa…mííí”. Después se dio la vuelta, para comenzar su largo viaje de regreso a su asiento.

Campolo dijo que el sencillo testimonio de Jerry sacudió a aquella muchedumbre de adolescentes como una bomba. Su expresión de amor a Dios, a pesar de su incapacidad física y del ridículo de que había sido objeto, reveló el pecado y el egoísmo en las vidas de ellos. Todos empezaron a caminar por los pasillos, yendo hacia un lugar de oración en la parte del frente. El Señor había usado el vocero menos capacitado de entre todos aquellos adolescentes, para llevar a cabo sus propósitos. Por que? Porque Jerry era lo suficientemente firme como para ser su instrumento.

Cuán firme es su fe, y la mía? Le permitiremos al Señor que use nuestra debilidad, nuestra incapacidad, nuestra decepción, nuestra insuficiencia, para llevar a cabo sus propósitos? Adoraremos y serviremos , usted y yo, como Jerry, a este Maestro, aun en medio del sufrimiento? Hemos dejado lugar para la frustración y la imperfección, entre nuestras “expectativas” como seguidores de Jesús?

Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Flp. 4.12-13.

El secreto de Pablo, para estar contento, surge de un principio universal de la naturaleza humana. Consiste en confiar en Dios a pesar de las circunstancias, y no esperar demasiada perfección en esta vida. Viene un día mejor para aquellos cuya fuente de satisfacción es Jesucristo.

Tomado del libro: Cuando lo que Dios hace no tiene sentido Del Dr. James Dobson

6 de febrero de 2011

Lloro de alegría

Padre precioso,
En este momento solo puedo decir que lloro de alegría al meditar en Tu indescriptible inmenso Amor.
Quiero adorarte y darte siempre gracias.
Quiero vivir por siempre en Ti.


Tu amor oh Dios
más alto que los cielos
Tu gracia oh Rey
Tan ancha como el mar
Tu gran poder como una gran montaña
Justo y fiel como el ancho mar

1 de enero de 2011

Volver a empezar




Quiero volver a empezar
Con un corazón sencillo como al principio de conocí
Y recuperar aquel sentir
Cuando mi deseo era vivir toda mi vida para tí
Necesito regresar a lo que viví cuando recibí tu perdón

Quiero volver a empezar otra vez
Y volver a los tiempos de dulce comunión
Y revivir el fuego de nuestro primer amor
Necesito regresar a lo que viví cuando recibí tu perdón
Quiero volver a empezar otra vez.

29 de diciembre de 2010

Gracias Señor


Gracias Padre precioso, te amo, te adoro.
Respondiste mi oración,
me diste una segunda oportunidad.
Soy muy feliz gracias a ti.
Gracias Jesucristo por ser mi Salvador,
Maestro, Guia, Refugio,
gracias por ser mi Gran Amor!


21 de diciembre de 2010

Invocación al Señor



Te invoco, Dios Verdad, principio, origen y fuente de la verdad de todas las cosas verdaderas. Dios Sabiduría, autor y fuente de la sabiduría de todos los que saben. Dios verdadero y suma Vida, en quien, de quien y por quien viven todas las cosas que suma y verdaderamente viven. Dios Bienaventuranza, en quien y por quien son bienaventurados todos los que son bienaventurados. Dios Bondad y Hermosura, principio, causa y fuente de todas las cosas buenas y hermosas. Dios Luz espiritual, que bañas de claridad todo lo que brilla a la inteligencia. Dios, cuyo reino es todo el mundo inaccesible a los sentidos. Dios, que gobiernas los imperios con leyes que se derivan a los reinos de la tierra.

Separarse de Ti es caer; volverse a Ti, levantarse; permanecer en Ti es hallarse firme. Alejarse de Ti es morir, volver a Ti es revivir, morar en Ti es vivir. Nadie te pierde sino engañado, nadie te busca sino avisado, nadie te halla sino purificado. Dejarte a Ti es ir a la muerte, seguirte es amar, verte es poseerte. Para Ti nos despierta la fe, levanta la esperanza, une la caridad. […]

Óyeme, escúchame, atiéndeme, Dios mío, Señor mío, Rey mío, Padre mío, principio y Creador mío, esperanza mía, herencia mía, mi honor, mi casa, mi patria, mi salud, mi luz, mi vida. Escúchame, escúchame, escúchame según tu costumbre, de tan pocos conocida.

Ahora te amo a Ti solo, a Ti solo sigo y busco, a Ti solo estoy dispuesto a servir, porque tú solo justamente señoreas; quiero estar bajo tu jurisdicción. Manda lo que quieras, pero sana mis oídos para oír tu voz, cura y abre mis ojos para ver tus signos; destierra de mí toda ignorancia para que te reconozca. Dime adónde he de dirigir la mirada para verte, y espero hacer todo lo que me mandes. […]

Y mientras lleve la carga de este cuerpo, haz que sea puro, magnánimo, justo y prudente, perfecto amante y conocedor de tu sabiduría, y digno de la habitación y habitante de tu beatísimo reino. Amén, amén.

Fuente: Textos de San Agustín – Invocación al Señor (Soliloquios, libro I, cap. 1).

12 de diciembre de 2010

mi Creador y tu mi dueño



El que cuida de mis sueños,

el guardián de mis momentos...

Poderoso y siempre tierno...

mi Creador y tú mi dueño ♥