4 de septiembre de 2009

Yo soy especial



Cuando Dios nos creó, Él nos hizo a cada uno de nosotros único y diferente. Hay un viejo adagio que dice que dos gotas de agua nunca son iguales. De la misma manera se dice de la gente. Somos distintos. Yo llamo a esta manera de ser creados, el "ser verdadero". Este ser contiene todos nuestros dones, nuestras fortalezas, nuestras habilidades y las cualidades que nos hacen especiales.

Vivir la vida desde la perspectiva del ser verdadero vale la pena. Esta es la persona que queremos ser. Cuando alguien dice que una labor o habilidad se le da naturalmente, estamos hablando del talento y las caracteristicas especiales que Dios le dio que fluyen de quien él es. Virginia Satir describe bien el concepto en su ensayo llamado "Yo soy especial":

Yo _____________ soy especial. En todo el mundo no hay nadie como yo. Desde el principio del tiempo, no ha habido nunca otra persona como yo. Nadie tiene mi sonrisa. Nadie tiene mis ojos, mi nariz, mi cabello, mi voz. No se puede hallar a nadie con mi manera de escribir. Nadie en ninguna parte, tiene mis gustos en comida o música o arte. Nadie ve las cosas como yo las veo. En todo el tiempo no hay nadie que ría como yo, nadie que llore como yo. Y lo que me hace reír o llorar, nunca provocará la misma risa o lágrimas en nadie mas, nunca.

Yo soy el único en toda la creación que tiene mis habilidades. Siempre habrá alguien que será mejor en alguna de las cosas en las que soy bueno, pero nadie en el universo puede alcanzar la combinación de mis talentos, habilidades y sentimientos. Como una habitación llena de instrumentos, algunos pueden ser exelentes solos, pero ninguno puede alcanzar el sonido sinfónico que se logra cuando todos son tocados juntos. Yo soy una sinfonía.

A través de toda la eternidad nadie nunca verá, hablará, caminará, pensará o hará como yo. Yo soy raro. Y en la rareza hay valor. Y por mi grandioso raro valor, no necesito tratar de imitar a otros. Aceptaré, si, celebraré mis diferencias. Yo soy especial. Y empiezo a darme cuenta que no es un accidente que yo sea especial. Estoy empezando a ver que Dios me hizo especial por un propósito muy especial. El tiene una tarea para mí que nadie mas puede hacer mejor que yo. Ese soy yo porque yo soy especial.

Fuente: Alfred C.W. Davis.
Una teoría y proceso para consejería cristiana
y sanidad interior.

2 comentarios:

Acuarius dijo...

Sin duda alguna...lo eres.
Me gustó el texto.
Un abrazo especial :)

Maritza dijo...

Gracias!!!
Otro abrazo para ti!!!